WOW 25

WOW FC se marcó en el Madrid Arena una de esas noches que te dejan con la mandíbula en el suelo (y no solo por los KO). La velada 25 de la compañía apadrinada por Ilia Topuria venía con pelea titular en el ligero: Umakhan Ibragimov defendía corona ante Brian Hooi, que aceptó el marrón en corto aviso. Y plot twist deluxe: el holandés acabó llevándose la noche por parada médica obligada tras el tercer asalto, cuando el daguestaní se desplomó antes de llegar a su esquina.
Desde el minuto uno, Ibragimov salió con el modo "apagar la luz" activado. En el striking se le vio más suelto, y aunque tenía menos alcance que Hooi, lo fue empujando contra la reja del octágono buscando el KO rápido, como ya hizo en su última pelea. Pero Hooi aguantó. Aguantó mucho. Tanto que al final del primer asalto al campeón se le quedó cara de: "¿pero este tío de qué está hecho?".

Y ojo, que no fue un asalto tranquilo: Ibragimov llegó a mandar a la lona a Hooi con sus volados. Pero el neerlandés se levantó, respiró, y en el segundo round la pelea se convirtió en un tiroteo sin ley. Golpes entrando por ambos lados, tambaleos, el público arriba con cada intercambio… y esa sensación de que todo dependía de un impacto seco, uno solo, el típico que cambia una vida (o un cinturón). Además, Hooi empezó a encontrar momentos muy sólidos en el suelo, y por primera vez se vio a Ibragimov con señales de flaqueza dentro de WOW.
El tercer asalto fue directamente una carnicería. Con Ibragimov ya fundido —sin esos overhands explosivos del inicio— Hooi hizo lo inteligente: llevó la pelea a ras de lona y se puso a trabajar el ground and pound como si su esquina le hubiese metido un chip nuevo. Codos, martillos, castigo constante. La cara del campeón empezó a contar la historia antes que el marcador.
Sonó la campana del tercer round y ambos se fueron a sus esquinas… o eso intentó Ibragimov. Porque empezó a dar tumbos por el tapiz, desorientado, como si el octágono se hubiese convertido en un pasillo infinito. A centímetros de su esquina, se desplomó delante de su equipo. Resultado: parada médica obligada y victoria para Brian Hooi, que se gana el derecho a ser nuevo campeón del ligero en la compañía respaldada por Ilia Topuria y Cristiano Ronaldo. Sí, has leído bien: noche histórica.
En el coestelar, Nikolay Grozdev defendió su cinturón en pluma en un combate con dos actos muy claros. Enfrente tenía a Brett Johns, ex UFC y veterano con estreno potente en WOW Marbella. El primer asalto fue de Johns, y además con momentazo: derribo a lo Merab Dvalishvili que levantó al público de la silla.

Pero Grozdev ajustó. Entre rounds recibió la charla de su esquina, y en el segundo salió con una misión sencilla y cruel: recortar el octágono, presionar y encontrar la finalización desde el golpeo. Y lo hizo. Defensa de manual, cierre contundente y cinturón a salvo.
El KO de la noche se lo llevó Theo Bashford en un derbi canario contra Isaí Villamur. Bashford volvió al octágono y no vino a saludar: patada salvaje a la cabeza en el primer asalto y Villamur a dormir. Después, mensaje claro a afición y compañía: él no elige rivales, firma contratos. Frío, limpio y directo.


Y para rematar, Antonio Fofirca se llevó la pelea de talentos frente a Dara O'Sullivan, su prueba más dura hasta ahora. Guerra total, decisión unánime para el español en su tercer combate como profesional… y el equipo del irlandés saliendo con una idea fija en la cabeza: revancha.
Si WOW 25 quería demostrar que en España también se pueden hacer noches de MMA con caos, épica y finales de película… pues misión cumplida.
Texto y Fotografías de Manu G Carrasco.
