Scream 7

SCREAM 7 es otro capítulo más en la saga icónica del slasher de Ghostface… pero con un "plot twist" emocional que se nota desde el minuto uno: Sidney Prescott vuelve al centro del tablero. Y sí, alrededor hay un desfile de caras conocidas que te hace sentir que has vuelto a casa (una casa donde, por cierto, siempre hay alguien escondido con un cuchillo).
Además, Kevin Williamson está de vuelta, esta vez dirigiendo, y se nota que aquí hay mimo por la esencia Scream: esa mezcla de terror, ironía y puñaladas con comentario social incluido.
Meta hasta el hueso (y con true crime en vena)
Lo que hace Scream 7 es meterse de lleno en dos obsesiones modernas: el cine de terror como espejo y la fascinación por el true crime. Y ojo, que Scream ya jugaba con esto desde que apareció Stab como la versión hollywoodiense del horror "real" que vimos en la primera peli. Aquí lo llevan un paso más allá: Sidney no es "un personaje", es una persona dentro de ese universo. La ponen al lado de Jamie Lee Curtis como icono real, no ficticio… y esa idea siempre ha sido una de las mejores cosas de la franquicia.
Y lo mejor: Neve Campbell vuelve con presencia de protagonista de verdad. Hay personajes jóvenes, claro, pero esta vez el corazón de la peli es Sidney y lo que ocurre cuando le tocan a la familia.
Sidney vs Ghostface… otra vez (y ella ya está hasta el moño)
Si tú estás cansado de ver a Sidney enfrentarse a Ghostface… imagínate Sidney. Ella está en plan: "¿Otra vez un pesado con máscara? ¿En serio? ¿No tenéis hobbies?" Pero los loquitos nunca descansan.
La peli sigue en el meta-universo donde Sidney sobrevivió a asesinos, se hicieron pelis, libros, fama, morbo… y eso importa, porque el guion te recuerda que todo lo que vivieron ella y Gale se convirtió en un producto. Un fenómeno true crime con fans, bromistas, acosadores y gente que no distingue "historia" de "vida".
Y sí: esto también conecta con lo de Nueva York de la anterior. No lo esconden debajo de la alfombra. Sale. Pesa. Y suma.
Por si fuera poco, vuelve Gale Weathers (Courteney Cox) y se trae refuerzos conocidos: Mindy y Chad. O sea, tenemos un grupito de gente que ya ha sobrevivido a Ghostface varias veces… y eso en Scream es casi como tener un máster en "no abras esa puerta".
True crime: cuando el morbo llama a tu puerta
Aquí el Ghostface nuevo no aparece en Woodsboro ni en "la gran manzana", sino en el lugar donde Sidney intentó construirse una vida tranquila. Tranquila, sí. Hasta que llega el guionista de la desgracia con máscara.
Y lo heavy: su hija, Tatum (sí, ese nombre duele, porque es un guiño directo al original) tiene la edad que tenía Sidney cuando empezó la pesadilla. Sidney desconfía de todo el mundo, vive con el radar encendido, y está lista para hacer lo que sea por protegerla… excepto lo que su hija quiere de verdad: que le cuente el pasado.
A mí, personalmente, me funciona mucho la idea central: da igual quién sea Ghostface esta vez… Sidney ya no corre. Sidney pelea.
Y ya que estamos: si a estas alturas no hemos aprendido algo,
apaga y vámonos.
Regla número uno: siempre disparo a
la cabeza.
Regla número dos (la triste): no
confíes en nadie… a no ser que ya hayas sobrevivido a
Ghostface con esa persona. Ese "vínculo traumático" es casi un
certificado de autenticidad.
Un casting para fans (y nuevas caras que suman)
Las incorporaciones jóvenes funcionan bastante bien, aunque se nota la ausencia de ciertas figuras de la etapa más reciente. La que se come la pantalla es Isabel May como Tatum: da el pego visualmente (te crees que podría ser hija de Sidney) y además clava el conflicto de una chica que intenta conocer a su madre… mientras el mundo insiste en convertir su vida en entretenimiento.
También hay casting de género que da gustito ver:
Anna Camp como vecina.
Mckenna Grace como amiga .
Asa Germann como colega fan del true crime (porque claro, tenía que haber uno).
Y sí: aparece Joel McHale como marido de Sidney (ahora Sidney Evans), y el resto del reparto cumple con ese rollo de "todo el mundo puede ser sospechoso y eso es parte del juego".
Williamson dirigiendo, y se nota el ADN
Kevin Williamson dirige por primera vez dentro de su propia criatura (la saga, recordemos, nació con Wes Craven al mando). La historia viene de James Vanderbilt y Guy Busick, guion de Williamson y Busick… y el resultado se siente como Scream cuando Scream quiere ser Scream: afilada, consciente de sí misma, y con mala leche cuando toca.
¿Habrá más secuelas? Si esto funciona (y debería), claro que sí. Y la verdad: yo también estaré ahí. Esta saga tiene ese poder raro: te da nostalgia, te da tensión, y te suelta una puñalada con comentario meta incluido.
Y para rematar: la peli también trae una escena inicial potente, de esas que te dejan pensando "vale, hoy venimos a jugar en serio", y encima le mete el cuchillo (literal y metafórico) al tema del true crime con bastante puntería.
Por Manu G Carrasco.
Después del pepinazo de OCTANE —ese disco que no solo reventó listas, sino que se convirtió en momento cultural— el multiplatino y nominado al GRAMMY Don Toliver vuelve a la carga… y lo hace metiéndose de cabeza en una de las sagas más míticas del terror: SCREAM.
Su nueva canción original para SCREAM 7 se llama "CREEPIN" y aterrizó en todas las plataformas el viernes 20 de febrero. Y ojo al equipo detrás: el tema está producido por el propio Toliver junto a BNYX y 206DEREK, conectando el punto más alto de su carrera con una franquicia que lleva décadas haciendo que la gente mire por encima del hombro.
Por si alguien se despistó: OCTANE arrancó 2026 como un auténtico rodillo, firmando el mayor debut del año, colocándose #1 en el Billboard 200 y liderando a lo bestia Spotify y Apple Music, donde además rompió récords de streaming con un alcance viral global.
Y esto ya no va solo de música. Toliver sigue expandiendo su huella en el cine y la cultura con su presencia en bandas sonoras como F1 (nominada al GRAMMY) y Sinners, la peli más nominada en la historia de los Premios de la Academia de Hollywood. Vamos, que el tipo no está "haciendo temitas": está construyendo territorio.
Y ni se te ocurra perderte "TWISTING THE KNIFE" de Ice Nine Kills junto a la estrella de SCREAM 7, McKenna Grace.
